Tener un blog personal es una excelente manera de darse a conocer en Internet y de mostrar tus conocimientos y habilidades al mundo.

Además, bien gestionado, puede convertirse en una plataforma que trabaje para ti 24 horas al día los 365 días al año, promocionando tus productos y servicios en piloto automático y atrayendo oportunidades interesantes a tu vida.

Te sorprenderías de la cantidad de peticiones que te pueden llegar a través un blog sin tener que moverte de tu casa, desde personas que quieren contratarte para que les ayudes con algo.

El problema es que crear un blog que funcione no es fácil.

En primer lugar, ganarte la confianza de la gente no solo basta con ofrecerles información valiosa, sino que debes hacerlo de manera regular durante un largo periodo de tiempo

Conseguir visibilidad puede llevarte muchos meses de trabajo en la sombra, aparentemente sin resultados, y esto es algo por lo que no todo el mundo está dispuesto a pasar.

En segundo lugar, si quieres que tu blog se convierta en un negocio necesitas vender algo.

No basta con publicar información que le guste a la gente y le resulte útil, sino que también tendrás que crear tus propios productos o servicios, superar tus miedos a vender y lidiar con clientes.

Por tanto, diría que un blog es una herramienta estupenda si buscas rentabilizar tus conocimientos por tu cuenta a través de Internet… pero sólo si eres trabajador, perseverante y no te importa exponerte públicamente.